Proyectos

Brevemente…

¿Qué investigamos?

En nuestro laboratorio investigamos cómo el cerebro humano funciona en estrecha interacción con el entorno en el que vivimos.  Adoptamos una perspectiva integradora para explorar la compleja interacción entre el entorno, la cultura y la biología humana, prestando especial atención a la comunicación bidireccional entre el cuerpo y el cerebro.

Nuestras preguntas de investigación incluyen comprender cómo la diversidad de nuestros contextos y estilos de vida —desde la preservación de las prácticas y fermentos tradicionales de la herencia mesoamericana, hasta la exposición a entornos industriales como la minería metálica— moldea la composición de nuestra microbiota intestinal y el funcionamiento del sistema inmunitario. Simultáneamente, buscamos desentrañar cómo estas dinámicas biológicas y nuestras predisposiciones socioculturales repercuten a nivel neuronal, modulando nuestros estados de ánimo, nuestra salud cognitiva y la forma en que procesamos estímulos para tomar decisiones sociales.

En conjunto, nos interesa descifrar de qué manera esta base biológica se entrelaza con el entorno sociocultural para influir en nuestro comportamiento, nuestra toma de decisiones sociales, la salud y el bienestar general.

Percepciones sociales

Estudiamos es cómo los seres humanos respondemos socialmente a estímulos faciales y vocales. Nos interesa comprender cómo las personas generan juicios subjetivos —por ejemplo sobre confianza, miedo o atractivo— a partir de estas señales.

Estas respuestas pueden reflejar una compleja interacción entre aprendizaje histórico, influencias socioculturales y predisposiciones biológicas. En este contexto, analizamos tanto las respuestas cognitivas como la actividad y la comunicación neuronal que subyacen a la evaluación de estos estímulos y que, en última instancia, participan en la toma de decisiones sociales.

Metales pesados

Otro elemento que exploramos es evaluar los efectos de la actividad minera metálica en comunidades rurales. Analizamos cómo la exposición a metales provenientes de estos entornos puede alterar la microbiota intestinal y la función del sistema inmunitario, y cómo estas alteraciones podrían repercutir en procesos cognitivos y en el funcionamiento del cerebro a través de los mecanismos de comunicación neuronal.

Fermentos tradicionales

Finalmente investigamos el papel de los fermentos tradicionales de origen precolombino. En particular, analizamos si su consumo puede modificar la riqueza y abundancia de los microorganismos que conforman la microbiota intestinal y si estos cambios se asocian con variaciones en la percepción subjetiva de la salud, así como con marcadores inmunitarios y fisiológicos relacionados con el bienestar.