Estudiamos cómo el cerebro y los procesos cognitivos humanos se desarrollan y funcionan en interacción con las condiciones del entorno biológico, social y cultural, analizando cómo factores como la dieta, los microorganismos, los contaminantes, las relaciones sociales, o las demandas del ambiente influyen en la percepción, la toma de decisiones, el aprendizaje y otras funciones mentales a lo largo de la vida.
El equipo
El laboratorio está constituido por personas de distintas áreas, dando un enfoque inter-, multi- y trans-disciplinario a nuestras investigaciones.
Isaac G. Santoyo
Investigador Principal
Soy biólogo egresado de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y Doctor en Ciencias Biomédicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Realicé dos estancias posdoctorales: la primera en el Departamento de Antropología de la Universidad Estatal de Pensilvania y la segunda en la Facultad de Psicología de la UNAM. Más adelante llevé a cabo una estancia sabática de investigación en el Instituto Pasteur de Montevideo, Uruguay en el laboratorio de Genómica microbiana.
Actualmente soy Profesor Titular en la Facultad de Psicología de la UNAM y responsable del Laboratorio de Neuroecología Cognitiva. También formo parte del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, Nivel II.
Mi trabajo busca entender cómo los entornos biológicos, sociales y culturales influyen en el cerebro humano. Para ello integro enfoques provenientes del estudio del microbioma, la inmunología, la fisiología y la neurocognición social, dentro de una perspectiva ecológica del comportamiento humano.
Estoy convencido de que la ciencia debe tener siempre una retribución hacia la sociedad, pues es la propia sociedad la que sostiene y hace posible nuestro trabajo. Como científicos tenemos la responsabilidad de participar activamente en las discusiones públicas y en la construcción de políticas que contribuyan a sociedades más equitativas, justas y saludables. Asimismo, considero que el conocimiento es un derecho universal, y que quienes nos dedicamos a generarlo tenemos la obligación de compartirlo y ponerlo al alcance de todos. Para mí, el conocimiento científico adquiere verdadero sentido cuando se pone al servicio del bienestar colectivo.
Fuera del laboratorio disfruto profundamente las actividades al aire libre. Soy un apasionado de la escalada deportiva, el montañismo y de la observación de la vida silvestre, y también, me encanta bailar y amo la cocina mexicana.